Subí a mi auto y me marché.
Aún no podía creer todas las cosas que le dije a Nath, pero eran necesarias, como el señor Bernard había dicho, si decidía o no quedarme junto a Adam, debía escuchar la otra versión, la de Nath y dejar las cosas claras y eso hice.
Nath me había dicho muchas mentiras y le diría otras a Adam, así que por eso decidí hacer la maldad de dejarle aquel pequeño recado con él, porque sé que no dudaría en decírselo, esperaba que por lo menos le carcomiera por dentro lo que le