Abracé a Amme, no pude contener el llanto.
-Emma cariño no llores, no llores hermana.
-Mmm…
Empecé a jalar aire con la boca, me estaba dando un ataque de pánico.
-Emma, tranquila, respira.
Amme intentaba tranquilizarme pero no podía, no es que no quisiera, es que esto me rebasaba.
-Emma, hermana, ¿me escuchas?
No respondía, podía oír la voz de Amme como un eco y nada más, mis labios no se movían y sentía que mi cuerpo estaba perdiendo su capacidad para mantenerse en pie.
Observé