Mis dedos se tensaron, mi piel se erizaba, pensaba que se podía erizar la piel sólo una vez, pero la mía parecía tener un regulador y conforme Adam me tocaba o me besaba esa sensación iba en aumento.
-Emma...
Desabrochó mi brasier y lo retiró de mi cuerpo, abrí mis ojos un poco asustada y avergonzada, no obstante él me hizo sentir segura.
Me sonrió, no sólo con su boca sino con sus ojos, sus hermosos ojos azules y entonces entendí que me deseaba, nadie que no te desee te hace sentir de esa