Por un momento la cocina quedó en silencio tras el detalle de Harper, las risas que habían compartido quedaron solo en miradas profundas.
Las copas de vino vacías descansaron sobre la barra y el aroma de la cena aún flotaba en el aire, pero la atención de Austin ya no estaba en el entorno...
Sus ojos se fijaron en Harper, quien sonreía mientras intentaba sacudirse una pequeña mancha de harina que le había quedado en la manga y una huella de salsa cerca del cuello. Todo esto la hacía ver muy ti