El silencio del archivo general era denso, mientras que Harper buscaba aquella endemoniada carpeta, sus pensamientos los podía escuchar con claridad.
«Basta Harper, por lo menos deja de pensar en Austin unos pocos minutos... Es por tu bien, si no lo consigues terminarás perdiendo la razón, aún así quedan demasiadas noches que debo compartir a su lado, ¿qué será de mí?
¿Acaso terminaré cediendo a sus provocaciones y caeré en sus brazos como él siempre lo aseguró?, al recordar lo que viví senta