Austin antes de que él pudiera nombrar a Harper en medio de su delirante confesión, unos pasos suaves sobre la nieve rompieron el silencio.
Harper llegó dando pasos cortos, con las manos dentro de los bolsillos del abrigo, una tormenta de emociones reprimidas querían salir a flote frente al hombre que amaba, pero debía medir sus palabras para no terminar arruinándolo.
Ella se detuvo a un par de metros, sintiendo que el corazón se le salía del pecho al sorprenderlo allí de rodillas y completame