Mientras que Austin era consumido por los celos observando cada movimiento de lo que sucedía en la mesa donde se encontraba Harper, ella se mostraba plácida ante la compañía de Alejandro.
—Te ves espectacular Harper —dijo Alejandro al sentarse frente a ella, sin mostrar ningún tipo de límite, estiró el brazo y tomó sus manos sobre la mesa por un segundo—. Durante los años en el extranjero no hice otra cosa más que extrañar tus sonrisas.
Harper se sonrojó ligeramente, acomodándose en la silla y