Por un momento Austin solo quería estar solo, no sentirse comprendido, se había acostumbrado a convivir con aquel dolor que al haber sido descubierto por Harper la molestia se apoderaba de su pecho.
Quería reclamarle, quería sacarla de allí, pero en la mirada de Harper él encontraba lo que había perdido el día en que aquella mujer murió.
Harper intentó acercarse, pero él con la mano la detuvo, no estaba preparado, en su interior tenía miedo, miedo de dejar que sus sentimientos salieran a flot