Promesa rota...
Harper llegó a la mansión con el corazón palpitando rápidamente; al cruzar la sala, el silencio del lugar se sintió más pesado que de costumbre, de cierta manera sentía la presencia de aquella mujer.
La culpa que Austin cargaba la comenzaba a sentir ella, necesitaba ayudar a Austin.
Escuchó pisadas apresuradas en el piso superior, ella subió de inmediato, al llegar a la habitación principal, encontró a Austin frente al espejo del vestidor, ajustándose la chaqueta.
Ante la presencia de Harper,