Takashi solo queria sellar sus palabras de amor con un suave beso, pero las pequeñas manos de Mia lo sujetaron del cuello, y su picara lengua encontró la de él, y Takashi comenzó a rezar, por que la sensates regresara a su muy embarazada esposa, mientras trataba sin éxito de despegar a Mia de su cuerpo, pero esta se ve que confundía su pedido silencioso y aunque sus grandes manos empujaran sutilmente a Mia lejos de él, la joven se las arreglo para bajar una de sus manos y acariciar con deseo su