Takashi seco su rostro, y se observo con detenimiento, era un hombre de 30 años, muy diestro a la hora de asesinar, pero muy torpe para coquetear, siempre se le dio bien ser directo, y un poco salvaje, pero a lo largo de esos dos años, ya había probado ser directo con Mia, y lo único que conseguía de ella eran risas, tomando sus torpes intentos de seducción como bromas, y su confianza comenzó a tambalear, aunque cada día otras mujeres lo tomaran en serio, en cuanto él proponía así sea un beso,