Mia observo desde las grandes ventanas como sus hijos eran llevados por las manitas, a un viaje de aprendizaje al estanque, aunque todo era para distraer a los pequeños, mientras Takashi regresaba con la bebé, la rubia trataba de mantener la calma, pero su corazón se agitaba, no lo podria comparar con nada de lo que hubiese vivido anteriormente, porque incluso el parto de sus hijos no fue lo esperado, sin embargo, Mia creía que en ese momento estaba tan nerviosa, como una madre que acaba de puj