La puerta del hotel se cerró detrás de ellos con un sonido seco.
Helen apenas había dado dos pasos dentro del vestíbulo privado del piso superior cuando sintió su muñeca ser rodeada con firmeza. No quería creer que era Alexander, él estaba lejos ¿Llego muy rápido junto a ella? ¿Qué estaba haciendo?
No fue brusco.
Pero tampoco fue suave.
Fue decidido.
Giró sobre sus tacones, sorprendida.
—Alexander…
No terminó la frase.
Porque él ya estaba demasiado cerca.
Demasiado.
Su respi