El viaje desde Jeju hasta la ciudad había sido un mar de pensamientos turbulentos para Alexander Lacrontte. Sus ojos azules, normalmente fríos y calculadores, parecían contener un fuego que ardía desde dentro, una mezcla de frustración y determinación. Cada segundo que pasaba, su mente repasaba el informe que había recibido: el error de Helen había puesto en jaque la estabilidad de Lacrontte & Carusso Allianz, y él no estaba dispuesto a tolerar ningún descuido, aunque el corazón le gritara otra