Rowan llevaba horas cabalgando cuando finalmente decidió detenerse.
El lugar era poco más que un motel de paso junto al camino principal, una construcción vieja de madera donde los viajeros podían comer algo caliente antes de continuar. No era el tipo de sitio donde alguien esperaría encontrar a un caballero de la casa de los Vaelmont.
Precisamente por eso había elegido detenerse allí.
Entró con la capa baja sobre los hombros y se sentó en una mesa apartada. El lugar olía a carne asada, vino ba