La biblioteca estaba en silencio cuando Edrion entró.
Lyria estaba de pie junto a una de las ventanas altas, observando los jardines como si el orden perfecto de los setos pudiera darle claridad. No esperaba verlo esa tarde, y sin embargo, cuando la puerta se abrió, sintió que el aire cambiaba antes incluso de escucharlo.
—Majestad.
Él cerró la puerta con calma y avanzó hacia el centro de la sala.
—He salido del consejo.
No explicó más.
Ella esperó.
Edrion la observó durante unos segundos, como