Vivian
El tintineo de los tranvías amarillos debería haber sido la banda sonora de su libertad, pero en los últimos días, el sonido que más llenaba los oídos de Vivian era el eco de los pasos de Eduardo Braga: siempre a una distancia calculada, siempre presentes, como una sombra obstinada que se negaba a quedarse atrás.
La mañana del sábado, mientras se preparaba para ir a la LX Factory a la feria de antigüedades que Matheus había insistido en que visitara, Vivian sintió su presencia incluso an