Vivian
La decisión, una vez tomada, se convirtió en un río corriendo hacia el mar: imparable, natural, arrastrando consigo todos los vestigios de duda y vacilación. En los días que siguieron al bloqueo de Eduardo de todas sus redes y contactos, Vivian descubrió una claridad mental que no experimentaba desde sus años de universidad, cuando el mundo era un lienzo en blanco esperando sus elecciones, y no un tapiz complicado de expectativas y decepciones.
Los preparativos fueron casi terapéuticos e