Capítulo 107
Ronaldo llegó a su casa con una botella en la mano. Había bebido mucho. Caminaba tambaleándose, molesto, recordando las veces que Camila lo había rechazado.
En ese momento, Alejandra entró sin anunciarse.
—Todo está hecho como lo planeamos—dijo ella, cruzándose de brazos —. Alejandro entregó hace unas horas a la bebé a un Orfanato.
Ronaldo suspiro y asintió con la cabeza
—Perfecto, con eso tu querida enemiga Laura va a sufrir.
—Alejandro quiere saber qué hacer ahora —añadió Alejandra.
Ronaldo caminó hasta el bar y sirvió más alcohol.
—Dile que la libere
Alejandra frunció el ceño.
—¿Seguro? Pensé que querías usarla para presionar a Luciano.
—Y lo haremos —respondió él, sin mirarla —. Si Laura vuelve sin su hija, se volverá loca de dolor, y su hermano sufrirá al ver que no la puede ayudar.
Alejandra sonrió sintiendose ganadora.
—Voy a darle el mensaje.
Cuando terminó de hablar, se acercó a él Le acarició el cuello, y empezó a darle pequeños besos.
—Estás tenso —susurró