Capítulo 77
Adriana sintió que el mundo se derrumbaba cuando escuchó las palabras del médico.
—Lo siento, señora, pero no podrá ser madre. Su útero quedó muy dañado tras la pérdida anterior. No hay forma de revertirlo.
Ella lo miró con los ojos desorbitados, la noticia dañaba por completo todos sus planes, ella esperaba poder quedar embarazada rápido porque el tiempo se le estaba agotando y muy pronto Ernesto preguntaría por el nieto que ella ya debería estar esperando.
—Debe haber algo, un tratamiento, un método… ¡algo! —gritó.
El médico negó con la cabeza.
—No podrá llevar un embarazo en su vientre, además usted desea un tratamiento de semanas y en este momento es imposible.
Adriana salió del consultorio tambaleándose, con la respiración rápido, como si el aire no alcanzara llegar a los pulmones.
Sabía lo que significaba: perdería todo lo que había logrado. Ernesto jamás la perdonaría. La única razón por la que la había mantenido cerca era porque le había hecho creer que le daría un