Capítulo 50
Camila se levantó antes del amanecer, Apenas podía creerlo, ese viaje era un sueño hecho realidad.
Había preparado su maleta desde la noche anterior, pero igual revisó todo otra vez. Luciano todavía estaba en la cama, con el cabello despeinado y los ojos entrecerrados.
Se inclinó sobre él y lo acarició en el rostro.
—Voy a extrañarte mucho —dijo ella, con la voz suave—. Prometo regresar pronto y después estaremos solos, solo tú y yo, un par de días sin que nadie nos moleste.
Lucian