Crearía un perfume que no sólo fuera humano, sino sobrehumano. Un aroma de ángel, tan indescriptiblemente bueno y pletórico de vigor que quien lo oliera quedaría hechizado y no tendría más remedio que amar a la persona que lo llevara, o sea, amarle a él, Grenouille, con todo su corazón (El Perfume, Patrick Süskind)
Adara inmediatamente comenzó a acercarse a su esposo, mientras tanto, todos inclinaban sus cabezas con aprecio-todos menos el mismo Alexei.
Había ira y rabia cruda en sus facciones,