El misterio de la vida no es un problema a resolver, sino una realidad a experimentar
(Duna, Frank Herbert)
Adara demanda a sus pies subir lo
más rápido que puede, incluso exigiéndose más, trotando por las escaleras, oye súbitamente las voces de sus criadas y a Eri detrás de ella, mientras la persiguen. Estaban muchos pasos lejos del destino al que se dirigía.
Trata de agudizar sus sentidos hasta arriba del límite y se deja guiar por sus propios instintos, sintiéndolo en su ser, en su alma. Es