La ambulancia llegó rápido.
Las luces rojas iluminaron la entrada de la casa mientras los paramédicos bajaban con la camilla. Todo ocurrió con una rapidez que apenas permitía pensar.
Elyna apenas estaba consciente. Su respiración era débil y su rostro estaba pálido.
Juliano sintió que el corazón se le encogía al verla así.
—¡Cuidado! —ordenó uno de los paramédicos mientras la colocaban sobre la camilla.
Julián caminaba junto a ellos, incapaz de apartarse de su esposa.
Cuando los paramédicos come