GRACIAS
Me quedo inmóvil, suspendida en sus palabras, como si el mundo hubiera contenido el aliento conmigo. Todo a mi alrededor se ha desvanecido: el zumbido lejano de las máquinas, la luz blanca que filtra a través de las persianas, el olor acre del desinfectante. Solo estamos nosotros.
— ¿Quieres decir que… que vas a casarte conmigo a pesar de que ya no estoy embarazada? murmuré, con los labios temblando.
EZRAN
Siento su duda, su asombro. Y quiero que cada palabra que pronuncio atraviese est