INÉS
El aire de la habitación de hotel está perfumado de burbujas y promesas, pero algo pesa. El champán burbujea en las copas, un destello brillante, casi cruel, que contrasta con la gravedad de lo que acaba de suceder. Miro a Marius acercarse a la mesa, copa en mano, sonrisa en los labios, pero está ausente. Su mirada no está aquí, está perdida, prisionero de un laberinto de pensamientos que no logro atravesar.
— Por nosotros… susurro, un poco incierta, levantando mi copa.
Él toma la mía, nue