Capítulo 30
Llegué a la habitación de Steve sin fuerzas después de lo que pasó con mamá, Apenas abri la puerta, las piernas me temblaron como gelatina. No pude contenerme más y empecé a llorar.
Estaba destrozada, no solo había perdido a papá, si no también a mí madre y hermana, ellas eran mi vida y ahora me despreciaban pensando que hice algo incorrecto como ocultar una infidelidad.
Steve me abrazo y me consolo, el sabía que yo lo necesitaba y me beso con ternura.
—Tranquila —me dijo acaricia