Todos se preparaban para ir al rescate del bebé, Giovanni y Carlotta seguían durmiendo, algo que los chicos agradecían. Se preparaban para organizar como iba a ser el rescate.
—Franco, tú irás al por bambino y lo traerás. — dijo Mariano mirando a su amigo. —Se lo traerás a sus padres.
—¿No le diremos nada a Giovanni? — preguntó Enzo incrédulo.
—No, le daremos la sorpresa. — respondió. —No creo que despierte, le puse un calmante.
—Mira que eres macabro. — sentenció Orlando. —Pero me parece bien,