Carlotta, cayó de rodillas llorando, Giovanni miraba la cuna con los dientes apretados. Esto fue la gota que derramó el vaso, ya si que se habían metido con su hijo, con un ser inocente y de cuatro meses. Habían despertado el infierno interior de Giovanni.
Giovanni se acercó a Carlotta y la abrazó, todos estaban conmovidos, jamás habían pasado por algo así. Pero quién se metían con alguno de ellos, estaban acabados. Giovanni levantó a su mujer del suelo y la sujetó de las mejillas con ambas man