Victoria respiraba con dificultad, tratando de calmar los temblores que recorrían su cuerpo.
Había estado con un alfa antes, su exnovio, a escondidas de su familia. Creyó que estaba preparada para cualquier cosa. Pero estar frente a Amir era completamente diferente. Su mera presencia la hacía tambalear, como si su cuerpo no pudiera resistir el magnetismo que emanaba de él.
—¿Entonces me vas a rogar?
—¿Qué mierdas dices? tu eres el que estás en problemas—le dice ella dejando salir sus feromonas.