El palacio es majestuoso a la distancia, el sol se alza y juega a esconderse tras los altos árboles del jardín de la residencia Winchester Aragón. Hades y Elena estaban sentados en un banco de hierro forjado, rodeados por el aroma de las flores que el viento suave traía hasta ellos, mientras esperan a Amir que no saben a dónde se metió. El silencio entre ambos no era incómodo, pero estaba cargado de pensamientos no dichos.
—¿Estás segura de esto? —pregunta Hades, rompiendo finalmente el silenci