Sabrina no podía confiar en cualquier persona, pero necesitaba un aliado para llegar hasta la ubicación que tenía guardada en su bloc de notas.
Esa mañana le hizo varias llamadas a Raúl, pero él estuvo muy ocupado y no le fue posible la comunicación…
—¡Maldita seas! ¿Dónde te metes estúpido?
Ella estaba en el centro comercial comprando algunas cosas como: guantes, ropa que luego iba a desechar y un bolso para transportar lo que su padre le había detallado que encontraría en el lugar. Fue cuando