El enojo seguía presente en la vida de Gabriel y para calmar la tempestad decidió olvidar lo sucedido y continuar con lo que tenía planeado una vez ingresará a su habitación de hotel, así que después de tomar un baño llamó a su prometida intentando encontrar su dosis diaria para intentar conciliar el sueño.
—¡Amor, estaba esperando tu llamada! ¿Qué tal ha sido tu viaje y toda la travesía?
—Algo cansado debido a la distancia recorrida, pero ya estoy aquí y ahora podré descansar.
—Siento intranqu