«En duda»
—Intenta negar todo. ¿No podrás, cierto? ¡Trepadora! Ahora entiendo muy bien por qué entraste al puesto más elevado que tiene esta empresa, maldita perra.
La puerta se abrió y esa mujer entró gritando a todo pulmón, dejando a Ángela acorralada en el escritorio.
—¡No te acerques tanto o no respondo!
—¿Qué piensas hacer? Porque arruinarme la vida desde que llegaste ha sido un hecho.
—Yo no sé de qué me acusas, pues en ningún momento me he metido contigo y ni siquiera te he mirado, así q