Por Alberto
Yo jugaba a ser el novio perfecto, sin embargo, cuando iba a Mendoza, tenía mi familia, mi esposa y mi hijo…
Cada vez estaba más lejos de mi pobre niño, también es verdad que cada día dudaba más que fuera mío.
La relación con mi mujer era distante, pero cuando le pedía el divorcio ella trataba de complacerme en el único lugar que nunca quiso hacerlo... sí, en la cama.
Vivián me buscó unas cuantas veces, y lo hacíamos siempre con protección.
Aunque teníamos a veces, yo dudaba de ca