Por Alice
Llegamos a su casa y apenas entramos me aprisionó entre él y la pared más cercana a la puerta, sentí toda la erección contra mi estómago y con eso, yo estaba esperándolo más que húmeda.
Luego me llevó en andas al sillón del living, el de color rojo, que es el más grande.
-Decime...
- ¿Qué?
Ya sabía a qué se refería, pero me hice la tonta.
- ¿Se me nota cuándo se despierta…? ¿No es digno de mirar?
Él se refería a las miradas indiscretas de esa mujer, pero a mí ya no me importaba.
Sólo