René Chapman
La tensión sexual entre Ivette y yo crecía a cada momento del día. Sin embargo, no era mucho lo que podía intentar, mientras Tabatha estuviese con su madre.
Después de tanto insistir, logré que se metiera en el agua, con la condición que yo debía permanecer a bordo con la bebé.
La elección de traje de baño no era mi preferida. Pues, ese modelo de una sola pieza, solo servía para ponerme más ansioso sobre los secretos de su cuerpo.
Más temprano, cuando la sorprendí amamantando a la