René Chapman
Después de varias semanas, por fin había llegado el momento de Julius regresar a su vida normal.
—¿Crees que las prefiera rosas o blancas? —preguntó mi esposa, presentándome un manojo de gerberas.
—Creo que cualquiera de las dos le iría perfecto.
De igual modo odia las flores…
—No lo sé.
Mi esposa suspiró con pesadez, dejándose caer en la silla que estaba frente a la mía.
»—¿Y si piensa que estoy siendo muy exagerada?
—Oye. —Reí—. ¿Es que acaso intentas darme celos con mi mejor ami