Todos abandonaron el auditorio emocionados con el anuncio, ya se imaginaban haciendo sus primeras prácticas dentro de los laboratorios de esa farmacéutica tan reconocida.
Para Jesse no era novedad, creció en esos laboratorios, el olor a preparados químicos, talco y excipientes era su plaza de juegos.
La vicepresidente, le esperaba en la entrada.
- Señora Braun.- le saludó como si fuese alguien lejano.
- Señorita York, le reconocí desde los asientos ¿ le gustó la sorpresa?-
- No me lo esperaba-