- Daniel…- estaba frente a ella en el umbral de la puerta, vestido con su traje de oficina, tan guapo como siempre, Samanta se hizo un lado para dejarle entrar.
¿ Por qué apareció allí si aún no terminaba el plazo de su estadía?
- Samanta, ¿ cómo estás?- la observaba de pies a cabezas como asegurándose de algo.
- Bien, ¿ cómo supiste la dirección de la pensión de Jesse?-
- Le pregunté a tu madre.-
- Te dije que volvería el fin de semana.- trato de no sonar contrariada, olvidó que su mamá adora