Mundo ficciónIniciar sesiónMi hijo es sorprendente. Ni siquiera en mis sueños más locos pude imaginarme que él después de morder a su padre, aunque Alondra lo cargue, me extienda los brazos a mí mientras se ríe, como si supiera lo que ha hecho.
— Eva… — dice Arnold y de inmediato cubre su boca aturdido por lo que acaba de suceder.— No lo puedo creer. — dice Alondra y yo veo como mi hijo se acuesta en mi pecho como el ángel que es






