Mundo ficciónIniciar sesiónClaramente la broma que desde antes la he mostrado de otras formas, ahora ha llegado a su límite, porque el frio de su arma y su dedo en el gatillo, me dice que no está bromeando con su intento de asesinato.
— Parece que tienes un gran deseo por morir, ¿no es así? — pregunta Noemi.— Me perdonarías todo, Arnold. Recuérdalo.— Eso se acaba ahora.— Si lo haces, faltarías a tu palabra y no creo qu






