Mundo ficciónIniciar sesiónNo tengo intenciones de quejarme, porque mi mente está completamente en blanco por las sensaciones que estoy experimentando. Es sorprendente como mi cuerpo puede traicionarme solo por un par de dedos del jefe de la mafia.
— ¿Te gusta, querida? ¿Te gusta la supervisión de limpieza que estoy haciendo? — pregunta Arnold con su voz baja y ronca que me eriza la piel.— Arnold…— Aquí estoy, nena. Llama mi nombre mient






