Mundo ficciónIniciar sesiónNadie me defiende, por eso, Arnold me lleva a la que será mi prisión hasta el fin de mis días y como si estuviera llevándome en sus brazos con mucho amor y delicadeza, me deja hace entrar a una habitación donde después de dejarme en la cama, confirmo que será mi calabozo. Uno muy lujoso, pero, calabozo al fin.
Arnold, no se marcha, si no que comienza a desvestirse porque su perfecto traje blanco, tiene sangre. Entonces, alguien toca a la p






