Mundo ficciónIniciar sesiónMi cuerpo se tensiono, ni siquiera en la locura más grande que yo pueda estar permitiría que mi hijo sea llevado a un campo de concentración para ser algo que no me gusta. Con Arnold no tuve opción, pero, con mi hijo, sin duda, me negaré.
— Estás loco, Arnold Krick.— ¿Por qué lo estaría? Los hijos siempre heredan los puestos de los padres, así sucede en las empresas importantes o cualquier negocio peq






