Mundo ficciónIniciar sesiónSu pecho se mueve debido a la respiración agitada, su mano y polla tiene su semen y sus labios se muestran hinchados por los besos que nos hemos dado, sus ojos, me observan con cierta satisfacción y yo no soy capaz de dejar de recorrer su cuerpo con mi mirada, porque cada pequeño detalle parece salido de una escultura erótica, porque eso es Arnold Krick, un modelo erótico del que uno no puede simplemente ignorarlo.
‘No debes pensar en él, e






