Querido Adam...
Siento haberme marchado sin despedirme. Pero no podía quedarme mucho más tiempo al lado de Mía o la dañaría.
Amalia tuvo una visión en la que yo mataba a nuestra pequeña. He indago para saber el porqué de mis actos.
No sé en qué momento fuí víctima de una maldición, recuerdas cuando me contaste la historia del lobo negro y del blanco? Pues por lo que se ve después de dar a luz a mi primer hijo mi lobo negro despertará y me volveré malvada y cruel.
Un ser sin corazón y sin n