12. El final solo es el principio
Destruir la prisión del olvido había sido un precio muy grande a pagar. Habían gastado todo su poder en el proceso. Solo Mía y Diana conservaban algo de magia en su interior. Mía al ser bendecida con los dones de Amalia y Diana al portar sangre de elfo corriendo por sus venas.
Por ese motivo la mayoría de las chicas antes inseparables ahora se habían ido alejando, algunas molestas y llenas de envidia se habían alejado de las que un día fueron sus amigas, otras agradecidas al haber perdido su