La invitación llegó un viernes por la mañana en un mensaje de texto que Sofía leyó tres veces porque no podía creer quién lo mandaba.
"Sofía. Ven al lago mañana. Sola. Almorzamos. C.V."
Constanza Vidal invitándola al lago de Como. La matriarca de la familia cuyo nieto Sofía había intentado quitarle a su propia hermana invitándola a almorzar como si nada de lo que pasó en los últimos meses hubiera pasado. O peor: como si todo hubiera pasado y precisamente por eso la invitaba.
Sofía no sabía q