CAPÍTULO 11— Mentiras y más mentiras.
POV Anabela.
La cena terminó entre conversaciones forzadas y miradas que no entendía del todo. Lila seguía observándome con esos ojos calculadores. Victoria sonreía con satisfacción apenas contenida. Isabel parecía decepcionada, como si algo no hubiera salido según lo planeado.
Y Santiago... Santiago no dejaba de mirarme desde el otro extremo de la mesa.
Cuando la gente comenzó a levantarse, moviéndose hacia el salón de baile o formando pequeños grupos de conversación, sentí su presencia acercándose antes de verlo.
—Anabela —dijo su voz detrás de mí.
Me tensé. Max lo sintió de inmediato.
—Necesito hablar contigo —continuó Santiago—. Por favor. Solo un minuto.
Me giré lentamente. Ahí estaba. Con esa expresión de arrepentimiento ensayado que probablemente había practicado frente al espejo.
—No tenemos nada de qué hablar —respondí con voz más firme de lo que me sentía.
—Por favor, Bella. Solo quiero explicarte...
—Mi esposa no tiene interés en tus explicaciones —interrumpió Max colocándo